El muñeco daruma es uno de los amuletos más queridos de Japón: una figura redonda, sin brazos ni piernas, que representa la constancia y la voluntad de alcanzar una meta. Este llega en blanco para que lo pintes tú mismo y lo conviertas en tu propio daruma.
Características
Está impreso en 3D en PLA, con el rostro en relieve: las cejas, el bigote, la nariz y los ojos vacíos que esperan ser pintados. Su base redondeada le da la forma clásica del daruma. Es pequeño, cabe en la palma de la mano y en cualquier escritorio, repisa o rincón del dōjō.
Pintarlo es una manualidad sencilla para hacer con niños, en familia o en clase. El modelo rojo con detalles dorados de las fotos es solo un ejemplo de cómo puede quedar; tú eliges los colores.
La tradición del daruma
El daruma está inspirado en Bodhidharma, el monje al que la tradición atribuye el origen del zen y del kung fu del templo Shaolin. Cuenta la leyenda que meditó nueve años frente a un muro, sin moverse, hasta perder el uso de brazos y piernas, y por eso el muñeco no los tiene. Su forma redonda hace que siempre vuelva a quedar de pie, como dice el proverbio japonés nana korobi ya oki: cae siete veces, levántate ocho.
Para usar tu muñeco daruma como amuleto, se pinta un ojo al ponerse una meta: aprobar un examen, conseguir un nuevo grado en las artes marciales o terminar un proyecto. El daruma queda a la vista con un solo ojo y recuerda ese compromiso cada día. Cuando la meta se cumple, se pinta el segundo ojo en señal de gratitud. Si te gustan los símbolos con significado, mira también el cuenco yin yang.
Ficha técnica
Incluye: 1 daruma en blanco (no incluye pinturas ni pincel)
Material: PLA, impreso en 3D
Color: blanco, listo para pintar
Alto: 5 cms
Ancho: 4,5 cms
Fondo: 4 cms
Pocas cosas motivan tanto como ver cada día una meta esperando su segundo ojo. Píntalo, ponle un propósito y deja que te acompañe hasta cumplirlo.









